Sábado 21 Enero 2017

EXPOSICIÓN "RETRATOS" MUSEO DE ARTE CONTEMPORÁNEO ESTEBAN VICENTE

Miércoles 23 de Noviembre de 2016

 

 

EXPOSICIÓN "RETRATOS"

 

Fundación MAPFRE, en colaboración con el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, exhibe en público una selección de los fondos de su colección fotográfica en torno al tema del RETRATO.

 

 

retratos

 


La muestra se desplaza en el tiempo y en el espacio reconociendo influencias y señalando significativos paralelismos entre artistas, en un arco temporal que abarca de 1916 al año 2013. Una colección siempre es un vehículo para mostrar la creatividad humana; pues bien, una colección como ésta, que abarca casi un siglo de creación, es un instrumento especialmente rico para mostrar la extraordinaria aventura contemporánea en su inmensa diversidad y complejidad. El transcurso del siglo XX es un auténtico desafío para los fotógrafos, que a través de su obra son capaces de ver el mundo de un modo diferente, adelantándose a sus contemporáneos y adentrándose en el futuro para inspirar a generaciones venideras. Si bien el criterio de la presente selección, que ha supuesto la inclusión de ciento catorce fotografías de dieciocho autores, favorece la vitalidad del conjunto por encima de los logros individuales, el amplio período aquí desplegado late con el aliento y la profundidad de las mejores obras de cada uno de ellos.

 


La selección que presentamos aquí plantea una visión muy amplia del retrato posible gracias precisamente a la fotografía, fugaces como la propia vida en la calle, ese escenario en el que la mayoría de los personajes retratados son ajenos a la cámara. Vamos, así mismo, a asomarnos al estudio del artista; seremos testigo de la indagación del artista sobre sí mismo en el autorretrato; incluso asistiremos al retrato del ausente a través de su intensa presencia en el espacio que ocupó. El tiempo y la memoria, conceptos que impregnan de manera permanente la fotografía, alcanzan su más elevada expresión en estos retratos.

 

Los artistas presentes en la exposición son: Robert Adams, Diane Arbus, Harry Callahan, Joan Colom, Walker Evans, Lee Friedlander, Alberto García-Alix, Emmet Gowin, John Gutmann, Jitka Hanzlová, Richard Learoyd, Helen Levitt, Anna Malagrida, Fernando Maquieira, Lisette Model, Robert Frank, Paul Strand y Garry Winogrand.
La muestra se organiza en dos grandes secciones: "Ciudades” y "Artistas y modelos".

 


CIUDADES


La calle ha sido el escenario principal de la fotografía en el siglo XX, un escenario en el que se desarrolla el teatro de la vida, con los actos cotidianos, los que desgrana el día a día, como protagonistas y las personas anónimas como actores que interpretan fugaces escenas captadas con una contundencia gráfica antes desconocida. A ese extraordinario desarrollo de la fotografía de calle contribuyó, sin duda, la difusión de las pequeñas cámaras manuales, precisas, discretas y silenciosas, a modo de extensiones mecánicas del ojo. Los fotógrafos se enfrentan en la ciudad a una extensa variedad de motivos, entre ellos, seres humanos de toda edad y condición que se desenvuelven despreocupadamente en su entorno habitual, donde el artista es un intruso que ha de estar alerta y pasar desapercibido, o al menos no incomodar, para evitar interrumpir el curso de los acontecimientos. A este tipo de fotografías tomadas sin la participación consciente del retratado se suma ese subgénero del retrato urbano consensuado, conformando una galería que discurre desde el reflejo del mundo exterior hasta el compromiso con el mundo de la experiencia.

 


Los artistas aquí reunidos se encuentran entre los más grandes maestros de la fotografía, y sus obras son, además, pródigas en implicaciones que las sitúan en el fértil ámbito de la interrelación. Se encadenan genios como Strand, Evans, Frank o Winogrand, pioneros en el planteamiento de las posibilidades de la fotografía como medio de expresión artística y vehículo para la investigación y la expresión personal, fotógrafos que se liberaron de la retórica del estilo tradicional, ligado al lenguaje de la pintura, que desafiaron las convenciones establecidas y que, en definitiva, enseñaron a mirar de una manera diferente.

ARTISTAS Y MODELOS

 


Si la calle ha sido el principal escenario de la fotografía del siglo XX, a finales de la centuria el estudio del artista y los espacios interiores adquieren una renovada vitalidad que ofrece posibilidades inéditas al retrato posado, a las escenas construidas y al autorretrato como singular forma de expresión. Denotando un menor interés por los problemas sociales o políticos del momento y del contexto en que son realizados, aparentemente algunos de estos retratos suponen una vuelta al pasado por los recursos técnicos, como la cámara oscura de Learoyd, o por el tema y la factura, como el vínculo con la pintura renacentista que emana de las imágenes de Hanzlová; o simplemente ponen de manifiesto la duplicación de índole surrealista inherente al lenguaje la fotografía, como las pantallas de televisión de Friedlander. Pero, en el fondo, lejos de anclarse en el pasado, estos autores se ocupan de cuestiones que configuran al hombre de hoy: la identidad, la soledad o la memoria, y lo hacen recuperando la calma y la belleza consustanciales al arte de todos los tiempos.


Incluye este apartado una selección de autorretratos. Si bien se trata de un género que, presente en la fotografía desde sus inicios, ha otorgado siempre al artista la posibilidad de construir su propia imagen, es de la mano de los fotógrafos contemporáneos como el autorretrato ha ahondado en las múltiples posibilidades que la autorrepresentación brinda para el conocimiento del propio sujeto, en su doble papel de autor y modelo.


Se cierra la sección con los retratos de las mujeres de algunos de los autores más importantes del pasado siglo. Ante su mujer, o su musa, el artista incorpora a su obra y hace visibles implicaciones personales que transmiten emociones y sentimientos íntimos.

Todas estas modelos son mujeres con una fuerte presencia que han aceptado compartir con naturalidad instantes de su vida cotidiana y de sus relaciones personales, lo que hace de este conjunto de retratos una brillante y conmovedora reflexión sobre el amor y el paso del tiempo.


Carlos Gollonet, Comisario