40 años de Titirimundi del 12 al 17 mayo

30abrTodo el día17may40 años de Titirimundi del 12 al 17 mayo

Detalles del evento

 Decía su fundador, Julio Michel, que Titirimundi era «un festival con una personalidad romántica, una creación hija de la utopía, ese lugar donde todo se pone en tela de juicio». «No es solo el sueño de un titiritero, sino producto de una gestión que ha alcanzado gran magnitud, gracias a un equipo pequeño, pero formado por profesionales capaces de improvisar retos y de tomar decisiones en momentos de crisis», afirmaba en 2008. El Festival Internacional de Teatro de Títeres de Segovia Titirimundi, que se celebrará desde el 12 hasta el 17 de mayocumple 40 años de historia, de evolución, de crecimiento con y junto al público, consolidando una rigurosa labor por preservar y difundir el arte del teatro de títeres como patrimonio cultural universal. Un trabajo que le ha convertido en un referente mundial, situando a Segovia en la capital del títere por excelencia, y que le ha valido el Premio Nacional de Cultura de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud 2021. 

«Todos nos hemos hecho mayores con Titirimundi, y el festival con nosotros, y en este aniversario queremos celebrar que estamos vivos y que hemos llegado hasta aquí, saltando obstáculos y siguiendo adelante a pesar de todo», expresa su directora, Marián Palma. No en vano en 2017, Titirimundi perdía a Julio Michel -«el mayor golpe que podíamos afrontar», afirma- y, durante este tiempo ha tenido que despedirse de titiriteros emblemáticos, como Rod Burnett o Miquel Gallardo (Pelmànec Teatre). También sigue la lucha por la falta de compromiso y apoyo económico por parte de las instituciones y del tejido empresarial que precisamente Titirimundi devuelve con creces, generando un impacto directo en la ciudad de 1,6 millones de euros, como señalaba ya antaño el estudio de la UNED. Aun programando sin conocer el presupuesto del que se dispone, y no faltando nunca a la cita, ni durante el COVID, Titirimundi ha sabido continuar donde Julio Michel lo dejó: «con un espíritu que lo hace único y como una experiencia que has de vivir al menos una vez en la vida«, añade. Quizá todo parte de haber encontrado la mirada para hallar belleza en todo, una mirada que se enfoca en no tener miedo de tocar lo profundo, acaso el corazón, la oscuridad, el dolor, la alegría, los afectos, el juego, el misterio de la poesía. «Creo que no ha sido fácil ni cómodo, pero sí significativo. Titirimundi es un festival con un lenguaje capaz de hablar a todos, que se resume en esa frase de Julio que es más que palabras: la irrupción de lo extraordinario en la vida cotidiana«, recuerda. 

Con un cartel diseñado por el artista Luis Moro, y organizado por la Fundación Titirimundi-Julio Michel, este año el festival -que cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Segovia, Junta de Castilla y León, Diputación Provincial de Segovia e INAEM, así como el mecenazgo de Coca-Cola, Caja Rural, Grupo José Mª, y la inestimable colaboración de diversas empresas– traerá a 40 compañías de 9 países, 30 de ellas en Segovia, donde realizarán 226 funciones (58 funciones en interior, 68 en patios históricos, 56 en calleen 25 espacios de la ciudad. Además, Titiricole cumplirá 27 años haciendo soñar a los niños, gracias a 18 centros y 22 montajes; volverán los autobuses con alumnos de distintos colegios para convertirse en espectadores de 22 funciones escolares y continuará expandiéndose la labor social de Titirimundi, fuera de programa y dirigida a un colectivo delicado que no puede acercarse a los espacios habituales, como la planta de tratamientos crónicos de pediatría de un hospital, residencias de ancianos, centros penitenciarios, centros de atención a personas con discapacidades psíquicas y físicas, etc. Lugares donde los títeres alientan y ayudan gracias a su labor terapéutica y emocional. También 48 pueblos de la provincia disfrutarán de sus espectáculos gracias al apoyo de la Diputación Provincial de Segovia, así como 50 sesiones conformarán las extensiones en Castilla y León (Ávila, Salamanca, Zamora León y Palencia); Madrid (Parque de El Retiro, Quinta de los Molinos, Centro Arturo Soria y Museo Lázaro Galdiano; Soto del Real, Guadarrama y Móstoles); Navarra (Barañáin); La Rioja (Villar de Torre) y Galicia (Redondela): un total de 330 funciones. 

Poesía para ser recibida. Pequeños milagros…Titirimundi no podía cumplir 40 años sin dos compañías que han hecho historia en el festival uniendo teatro y danza: Non Nova y Beau Geste. L’apres midi d’un foehn de Non Nova, la compañía de Phia Menard, es la historia del ser humano, que puede dar vida, pero también destruirla, convirtiéndose en un monstruo o siendo víctima de sí mismo. Un montaje tan bello como simbólico, donde los títeres son bolsas de plástico que se desplazan, caen, se agolpan, se mecen, giran como derviches sobre una pista imaginaria o ascienden gracias a un tornado de ventiladores. Quizá el alma, en un estímulo de supervivencia, sea forzada a elevarse sobre las montañas, como ese viento foehn del norte de los Alpes. Un regalo inesperado, como lo es Transporte excepcional, de Beau Geste. Un encuentro entre el hierro y la carne, donde un bailarín y una excavadora se funden a dúo en un espectacular juego poético que recuerda a la oda amorosa de Romeo y Julieta, al sueño vertiginoso de La Bella y la Bestia, a la elegancia y fuerza de Hércules o al mundo industrial interpretado por el pintor Fernand Léger. 

Donde habitan la ternura y la sabiduría de la experiencia Si 40 años dan para mucho, y más con la intensidad que se vive Titirimundi, en esta 40 edición el paso del tiempo también es metaficticio, y varias compañías quieren rendir homenaje a la vejez, a ese arte de acomodarse a lo que queda, honrándolo. Como Rocking Chair Théâtre, perteneciente al colectivo artístico La Curieuse Collectif, con dos marionetas de tamaño natural que representan dos divas que ya no tienen nada más que demostrar, salvo su amistad y la alegría de seguir vivas y juntas. O Le Boustrophédon, que combina las artes circenses y los títeres para dar vida a La anciana y su pianista, un espectáculo de cabaret-circo con marioneta, donde una distinguida mujer descubre en su edad tardía una loca pasión por el equilibrio sobre hilos de alambre y cristal. Al fin y al cabo, todo el mundo tiene derecho a lo suyo. En una sociedad que necesita volver a estar en contacto con el arte de sembrar y cuidar, Zurrunka y La semilla voladora, gracias a Birakolore, salpicarán las calles de ternura, con la sabiduría de la Naturaleza y la humildad que el paso de los años suele regalar, para recordar que el amor existe, que la sencillez es portadora de profundas verdades, que la poesía lo es de lágrimas creativas y suspiros liberadores, que afloran sonrisas llenas de ganas de reencontrar y compartirse, y que, tal vez, si estamos abiertos, esta experiencia nos reconecte con nuestras raíces, recuerdos e incluso futuros imaginarios.

Somos nuestra memoria. Desafiando la gravedad en busca de la belleza La 40 edición pretende también hacer honor a la memoria y a algunas de las compañías emblemáticas de su historia, que han crecido y se han ido transformando a la vez que el festival, retroalimentando y acompañándose en este viaje por la vida. Entre ellas, La Gotera de Lazotea, que con sus canciones, juegos y diversas técnicas del arte del títere, viene ofreciendo un trabajo artesanal lleno de ingenio y dinamismo. O Teloncillo, que con canciones y música en directo sobre poemas de diversos autores, ha sabido siempre anidar en el imaginario infantil. No faltarán los Titiriteros de Binéfar con Juerga, ese espacio mágico en el que bailar y compartir una fiesta con sentido pleno y canciones que forman parte de nuestro patrimonio. O Alex Marionettes y su famoso títere Mister Barti, que con el tiempo no solo se ha cambiado el pelo o los dientes de gomaespuma, sino que sigue desafiando la gravedad con más hilos y movimientos… Porque hay quien con los años mejora… Como El Circo de las Pulgas, donde Mimí, Lulú y Zazá son inmortales en el imaginario de Titirimundi.   

Este año, varios titiriteros homenajearán al propio teatro en sus diferentes formasLa Chana estrenará El Oráculo, una lectura de vida para cinco elegidos que se encontrarán en lo más profundo, a través de esos objetos que siempre ofrecen presencia en su manera de estar ahí. Con un recordatorio de la interdependencia entre creador, creación y el acto vivo del teatro, Javier Aranda vendrá con Saeta, una reflexión sobre cómo el teatro se entrelaza con la vida misma. Quizá porque el juego del teatro nos permite ser lo que no somos, habitar lugares y tiempos no conocidos, y vivir experiencias al margen de nuestra realidad. Como Títeres María Parrato y su Charlotte, ¿vida o teatro? Un montaje visualmente poderoso que funde pintura en directo, proyecciones multimedia, títeres y máscaras, para invitar al espectador a repensar el arte como refugio y resistencia, a partir de la vida y la obra de la joven artista judía Charlotte Salomon. 

Con la ilusión de los circos de pulgas del siglo XVI y distintas técnicas, Estefanía de Paz traerá La Reina del Arga, un homenaje guiado por la fascinación hacia la intrépida equilibrista pamplonesa Remigia Echarren (Mademoiselle Agostini), en un montaje sobre el mundo de la farándula y la fantasía, el circo y la magia, para continuar la memoria y evocar de dónde nacía su deseo de caminar por las alturas. 

Ciencia ficción versus cartoonBakélite es otra de las compañías que ha traído casi todos sus espectáculos al festival y que ha acompañado a Titirimundi, y a la inversa, en su evolución. Ahora regresa para celebrarlo con tres de sus hitos, llenos de audacia y ese humor particular que tanto gusta a sus fans: Hostil inaugurará esta edición, una epopeya ardiente y delirante en la que el protagonista tendrá que usar el ingenio y el coraje (y tener mucha suerte) para salir ileso de un desierto; Star Show, un viaje espacial para un público ávido de aventuras que solo una élite de pioneros ha logrado; e Invasores, donde se plantea el fin de la humanidad con el anuncio de una invasión extraterrestre. Como lo hace la compañía suizo-española Frau Trapp con Five Lines. Recuerdos del futuro: ¿Qué pasará con nuestros sueños si solo nos preocupa nuestro futuro personal mientras el mundo que nos rodea se derrumba y está lleno de injusticias? Una creación híbrida que apuesta por una nueva forma de arte escénico, el Microcine-Teatro, combinando teatro, títeres, arte audiovisual y música en directo. Una distopía que se revive en Loop. Una comedia de ciencia ficción, el estreno absoluto de Sofie Krog Teater, que introduce al espectador en el universo del teatro de animación, lo estrafalario y cómico, lo mágico y bizarro. Además, Les Hommes Sensibles vendrán con un Vademecum especial: Ciencia ficción en un baño y teatro de objetos de higiene para representar la rutina matutina de un hombre transformada en fantasía intergaláctica. 

Con sabor a cartoon y al estilo de Tex Avery, Las peripecias de Jôjô de la Compagnie Golondrino llegará con un vibrante arrebato de sutileza, suspendiendo de los hilos a un títere de hilo de 6 cm. que, a ritmo de tango, comparte con el público su miedo al paso del tiempo, sus pasiones y sus desengaños amorosos. Bitonio deslizará desde su baúl el encanto de los cuentos de nuestra infancia, los cómics, el cine de fantasía, para dar a luz a un western con títeres de hilo, jugando con nuestros miedos y provocando ternura. Del trabajo sobre el cuerpo, la improvisación y la creación propias de la escuela de Jacques Lecoq, Anonima Teatro, que también ha acompañado a Titirimundi en estos años, vuelve con dos de sus espectáculos-estrella: La route, un viaje hacia lo desconocido con el elemento persecutorio de las road movies; y Muppets Rapsody, un tour de force marionetístico a cuatro manos y sendas cabezas, donde el público elegirá qué viene antes y qué después, dejando espacio al absurdo y a la artesanía artística.

Y al abrir la puerta, descubrió un mundo… El juego primigenio Desde ese punto en el que todo sigue girando, como el Carrusel d’Andrea -tiovivo de ensueño para días mágicos e imaginación propia del universo de Julio Verne- siempre se propicia una vuelta a recuperar la esencia y esa patria que es la niñez, que poetizaría Rilke. Barco (Bateau), de Les Hommes sensibles es justo acoger al niño que se lleva dentro, como lo es la pequeña revolución de Guixot de 8, que, como magos de la chatarra y alquimistas de la imaginación, traen sus juegos construidos con materiales de recuperación para que el público juegue libremente. Una vuelta a lo primigenio, como el cautivador espectáculo visual sobre dos ruedas, La recicleta, de Apokellen, un pequeño teatro de marionetas sobre una antigua bicicleta que tira de un carro lleno de fantasía. Abriéndonos a lo inesperado, y porque la vida sigue siendo bella, con todo, Mundo Costrini traerá un montaje lleno de humor, años y buen rollo: Nonas. Una mirada irónica teñida de vitalidad que continuará Anita Bertolami con Transfiguro, donde su propio cuerpo se transforma en increíbles personajes. Invitando a reírse del mundo y, sobre todo, de uno mismo, no podía faltar un Pulcinella, esta vez con Théâtre Gudule y la historia de «Pulcinella e il cane», transmitida de titiritero en titiritero durante más de 400 años. Un deseo más: Que la música no pare…  Y que sigamos aprendiendo a construirUniendo máscara y música, el virtuoso hombre-orquesta Santiago Moreno (La Muette) traerá un concierto de títeres para un músico y su doble, una ingeniosa orquesta unipersonal que intenta un encuentro imposible entre el original y la copia, la realidad y la ilusión, La falsa orquesta. Desde la intimidad de la anterior edición, en esta se pasará más que nunca a la calle, el origen, donde compartir la fiesta, especialmente el sábado, cuando el festival ha programado diferentes montajes en la Plaza Mayor para terminar el día… fluyendo. La brass band El puntillo canalla, con su retrofuturista atmósfera, hará gala de su vibrante espectáculo de música gamberra, mezcla del R&B de Nueva Orleans con las versiones más funkys, y La Troupé de la Merced, la orquesta que nunca ha faltado a la fiesta de Titirimundi, hará vibrar la plaza con su desenfadada, y siempre audaz, puesta en escena. 

Los talleres de construcción de títeres para niños, de la mano de Gabriel Belloni, El trastero de Lula y Planeta Dots, se unirán a «Escribir con objetos», para adultos, impartido por la artista francesa Katy Deville y la titiritera zaragozana Marta Cortel. El resultado serán varias piezas que formarán el espectáculo de microteatro ¿Sigues soñando?, con la poética del objeto cotidiano como fuente de sentido, presencia y creación. También Títeres Etcétera estará en este 40 aniversario presentando el libro Trabajos cachiporrísticos, y guiando la exposición «De la caverna al cine: un viaje a través de los títeres». Un singular viaje por la historia de la humanidad y del títere como compañero de viaje con parte de su colección, una de las más relevantes en España, formada por títeres, máscaras, linternas mágicas, material audiovisual, maquetas, grabados del siglo XIX, etc. Y otra muestra sobre la marioneta Mister Barti se podrá ver en el Bar Santana. También se proyectará «Cinco hilos, un festival», una pieza audiovisual con recuerdos de personas que han formado parte de Titirimundi.

«No se pasa de lo posible a lo real, sino de lo imposible a lo verdadero», escribía María Zambrano. Titirimundi podría ser, quizá, el ejemplo de que con la amistad y la voluntad las utopías más grandes pueden convertirse en realidad, como brillaba en el sueño de Julio Michel. Él supo encontrar y transmitir ese espíritu de retorno a la esencia, también en el dolor y en la dificultad. «Nuestra tarea es continuarlo», asegura Palma. Tal vez sea un acto de amor, amor por la vida tal y como es. Que no se detenga y siga la fiesta…

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30 de abril de 2026 - 17 de mayo de 2026 (Todo el día)(GMT+00:00)